Entre la contradicción y la dependencia: ¿Quién defiende realmente la Constitución en Venezuela?
El hecho de que sectores conservadores venezolanos acudan a autoridades extranjeras para tratar asuntos internos no es solo una contradicción: es una muestra clara de desprecio hacia nuestras instituciones, nuestra legislación y la autoridad del propio país. Resulta profundamente incoherente invocar la defensa de una Constitución que establece que la jurisdicción sobre el territorio venezolano le corresponde exclusivamente a sus mecanismos internos, mientras, en la práctica, se intenta trasladar esos mismos asuntos fuera de nuestras fronteras. Esta conducta no es ingenua. Es una renuncia deliberada a la soberanía nacional. Implica asumir que no se confía en el país, ni en sus instituciones, ni en su capacidad para resolver sus propios conflictos. Es, en el fondo, una negación del principio de autodeterminación. A esto se suma la promoción de campañas impulsadas por plataformas internacionales como CitizenGO, que bajo consignas como “Respeto a la Constitución – Fuera la Agen...